Historia

COLEGIO SAN JOSE DE CABRERO BREVE HISTORIA

La escuela, hoy colegio, se funda al alero de la Parroquia Santa Filomena de Cabrero. Su patrono es San José, esposo de la santísima Virgen María y Padre Adoptivo de Jesús. Celebra su aniversario el 1° de Mayo y en el panel de valores destaca sobretodo educar Seguidores de Jesús, basando nuestra formación en los valores de responsabilidad, respeto, honestidad, solidaridad y optimismo.

El colegio San José nace en la mente de un sacerdote visionario, el Padre Abdón Maldonado Gutiérrez, que viendo la necesidad de los niños y niñas de Cabrero funda, en marzo del año 1952, la ESCUELA PARROQUIAL N° 5 SAN JOSE. Ese mismo día escribe, textualmente, en la primera página del registro escolar lo siguiente: “En nombre de Dios y bajo la protección de la Santísima Virgen y la advocación de San José empecé esta escuelita, creyendo hacer algo bueno en servicio de la Iglesia y de la sociedad, Dios y patria”. La pequeña escuela habría funcionado en lo que hoy se el denomina la “Escuela Vieja”, ubicada en diagonal en lo que hoy día es el Colegio entre las calles Palacios, Av. Vial y Membrillar. “Una escuela pequeñita y de madera”.

Nos comenta uno de sus ex alumnos que alguna vez habría escuchado al Padre Abdón decir: “Aquí hay giroles de mi vida”, haciendo alusión a la importancia que atribuía el sacerdote a su misión educativa en la comunidad.

El 6 de noviembre de 1956 se reconoce oficialmente por el Ministerio de Educación, mediante el decreto N° 12.704 de la misma fecha, que dice: “Declárase cooperadora de la función educacional del estado a la Escuela Parroquial San José Particular N° 5 de Cabrero”.   Se cuenta como referencia que en el registro escolar del año 1952 que la matrícula inicial fue de 66 alumnos en primer año básico y 2 alumnos en segundo año básico. Al año siguiente de poner en marcha la escuela, en marzo de 1953 se crea y funda el “Batallón de la Cruzada Eucarística”, grupo de niños y jóvenes que hacen vibrar al pueblo con sus retretas, en actos religiosos y patrióticos de la comuna, y que hoy constituye la Banda de Guerra del Colegio. El Padre Abdón, fundador y primer director, fallece repentinamente el 7 de agosto de 1957.

Luego del fallecimiento de su fundador, asume la dirección el Pbro. Gonzalo Mella Sánchez, sacerdote que nació el 26 de Julio de 1929 en el pueblo de Florida y en el año 1957 fue designado Párroco de la Parroquia “Santa Filomena” de Cabrero. Cuenta con la colaboración de siete profesores que le ayudaron a sobrellevar su tarea, la que realizó con mucha responsabilidad, perseverancia y cariño. Muchas fueron las obras que realizó: Inició la construcción del Taller, luego el Taller de modas y peluquería. Amplía la infraestructura física del establecimiento, creando nuevos cursos e implementando la Banda de la Cruzada y se preocupa por el perfeccionamiento del personal docente. Teniendo aún muchos proyectos que realizar, fallece el 26 de marzo de 1970.

 

Hay personas que dejan en el corazón de la Comunidad cristiana, hechos y recuerdos que aunque pase el tiempo, quedan prendidos por siempre. Luego de la muerte del Padre Gonzalo Mella, asume como párroco y director el Pbro. Carlos Alfonso Palma Herrera, pastor que había llegado a colaborar con el Padre Mella en 1969 y que en su paso por nuestra comunidad dejó gran parte de su vida. Nacido en Penco, un 25 de Junio, estudió en el Seminario de Concepción, siendo ordenado Sacerdote en Roma. Ejerció sus labores pastorales en el pueblo de Florida y Coronel, ocupa el cargo de secretario del Arzobispado de Concepción. Durante el tiempo que Dios permitió su permanencia en Cabrero, desarrolló importantes obras materiales y espirituales que influyeron en el progreso y bienestar de nuestra población, especialmente se destacan: Construyó el local donde funciona actualmente nuestro Colegio; edificó el Anexo en la Población Ignacio Carrera Pinto, obra que permitió que muchos niños y niñas de escasos recursos fueran y sean atendidos cerca de sus hogares tanto en el aspecto educativo como alimenticio; construyó el gimnasio que hoy lleva su nombre y que permite desarrollar labores recreativas y deportivas tanto de la Escuela como de la comunidad. En el alma de quienes le conocieron, su ejemplo no se ha borrado pues nos hace reflexionar acerca de los valores humanos y cristianos que deben estar siempre presentes en nuestras vidas.

>En el año 1982 asume la dirección el Pbro. Luis Alfonso Figueroa Vinet, quien lo hace en forma suplente recibiendo el nombramiento oficial el 06 de mayo de 1984, por el entonces Obispo Auxiliar Monseñor Alejandro Goic K. Desde que asumió la dirección manifestó su agrado por la labor que se le había encomendado.
Su preocupación por la escuela se manifiesta en la creación de una Biblioteca, el perfeccionamiento constante del personal docente, la contratación de personal de apoyo a la docencia, adquisición de material didáctico (deportivo, musical, laboratorio y computacional), adquisición de mobiliario, calefacción de salas de clases, mantención de la infraestructura física del Establecimiento. Bajo su dirección, en el año 2001 se levanta la construcción de un edificio nuevo de tres pisos. Son 18 salas calefaccionadas en el local Central, y a la vez se construye la infraestructura nueva de nuestro anexo para recibir alumnos hasta octavo año básico. La Escuela Parroquial Nº 5 entró en la JEC (Jornada Escolar Completa) en el año 2002. Ha sido destacada con la Excelencia Académica y mantiene una constante alza en los puntajes de la prueba SIMCE. Al inicio del año 2007, asume un nuevo desafío y pasa a tener Enseñanza Media, iniciándose ésta con un curso de 45 alumnos en primer año medio. Entonces, cambia su nombre pasando a llamarse “Colegio San José”. Durante ese mismo año, pasa a formar parte de la Fundación Educacional Cristo Rey, su actual sostenedora. En el año 2007, el Padre Figueroa, después de 26 años de fructífera labor, es asignado a tareas pastorales como Dean de la Catedral de la Arquidiócesis de Concepción. Desde el año 2008 el Colegio es dirigido por un rector laico. El Señor Ramón Bravo Pulgar asume la rectoría a partir de marzo de ese año con la firme decisión de seguir creciendo y desarrollando la actividad educacional y comunitaria que se ha propuesto en el proyecto educativo institucional. Hoy, el establecimiento mantiene los niveles valóricos con que fue creado, su disciplina es reconocida por la comunidad de nuestra ciudad así como también su nivel académico. Asimismo, realiza constantes esfuerzos por acercar a los apoderados a cumplir con su labor en la formación de sus hijos, por mantener el desarrollo académico de los profesores y a futuro tiene proyectada la construcción de un nuevo edificio para albergar la enseñanza media.